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Escritura con creatividad  

"Enseñar es escribir en el corazón de un niño"

DISEÑO

100%

ORIGINAL

Gianni Rodari
cuentos

Al

revés

"La Gramática de la fantasía de Gianni Rodari, es una obra que  proporciona ideas para trabajar la escritura creativa.

​

Los cuentos al revés es otra manera de transformar historias, cambiando  la personalidad de algunos o de todos los personajes y/o de algunos o de todos los elementos del cuento".

Rodari, escribe algunos ejemplos:

 

- Caperucita es mala y el lobo es bueno…

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- Cenicienta da disgustos a la paciente madrastra y le roba el novio a las piadosas hermanastras…

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- Blancanieves no encuentra a siete enanitos, sino a siete gigantes, los cuales la usan de mascota en sus fechorías...

Erase una vez una niña que se llamaba Caperucita Amarilla.
​
- ¡No Roja!
-¡AH!, sí, Caperucita Roja. Su mamá la llamó y le dijo: "Escucha Caperucita Verde..."
​
 -¡Que no, Roja!
- ¡AH!, sí, Roja. "Ve a casa de tía Diomira a llevarle esta piel de patata."
​
- No: "Ve a casa de la abuelita a llevarle este pastel".
​
- Bien. La niña se fue al bosque y se encontró a una jirafa.
​
- ¡Qué lío! Se encontró al lobo, no a una jirafa.
- Y el lobo le preguntó: "Cuántas son seis por ocho?"
​
- ¡Qué va! El lobo le preguntó: "¿Adónde vas?".
- Tienes razón. Y Caperucita Negra respondió...
- ¡Era Caperucita Roja, Roja, Roja!
- Sí y respondió: "Voy al mercado a comprar salsa de tomate".
​
- ¡Qué va!: "Voy a casa de la abuelita, que está enferma, pero no recuerdo el camino".-
Exacto. Y el caballo dijo...
​
- ¿Qué caballo? Era un lobo
​
- Seguro.
 
Y dijo:
​
"Toma el tranvía número setenta y cinco, baja en la plaza de la Catedral, tuerce a la derecha, y encontrarás tres peldaños y una moneda en el suelo; deja los tres peldaños, recoge la moneda y cómprate un chicle"
.
- Tú no sabes explicar cuentos en absoluto, abuelo. Los enredas todos. Pero no importa, ¿me compras un chicle?
​
- Bueno: toma la moneda.
​
Y el abuelo siguió leyendo el periódico.
El Narrador
(Del libro El pulpo está crudo)
 
-Cierto dí­a iba Caperucita por el bosque de…
..che..  ¿cómo se llamaba ese bosque?
¿Cuál? El de… ¿el bosque de Sherwood?
-No, ése era el de Robin Hood.
-¿Robin Hood no era el compañero de Batman?
-No, el compañero de Batman era Mandrake.
-¡Si Mandrake era un mago!
-¿Y qué tiene? Además, era el ayudante de Batman.
-… ¿seguro?
-Claro, ¿para qué te contarí­a mentiras, eh? ¿Querés que siga?
-Y, sí­…
-El bosque quedaba en Transilvania…
-Che, no jodas. ¿Transilvania no era donde viví­a el Conde Drácula?
​
-Vos tenés todo mezclado. No prestás atención a lo que te cuento y se te mezcla todo. Transilvania queda en Estados Unidos… si me vas a cuestionar todo mejor me callo.
​
-Sí­, mejor.
-… ahora no me callo nada.
-Te callás porque no querés contarme el cuento, porque no lo sabés.
-Claro que lo sé; ahí­ te va, cierta noche, Caperucita estaba cerrando su famoso restaurante…
-¿¡Su famoso restaurante!?
-Sí­, cuando de repente recibió una llamada telefónica…
-… era uno que le avisaba que vos le estabas haciendo bolsa su cuento.
-No, era su mamá, que le pedí­a que pasara de la abuelita a dejarle algo de comer. Le dijo así­, “Blancanieves…”
 
-¿¡”Blancanieves” le dijo!?
-Sí­, “Caperucita” se llama el cuento, pero a ella le encantaba que le dijeran “Blancanieves”.
​
Entonces el tí­o le dijo así­…
-Che, ¿no era la mamá la que estaba en el teléfono?
-¡Nunca dije que fuera la madre… por favor, prestá atención! Dejáme seguir, le dijo así­, “Blancanieves, cuando cierres tu famoso restaurante llevále algo a tu abuelita que recién me habló y dice que está con un hambre terrible”.
​
-¿Y por qué la abuelita no la llamó directamente al restaurante?
-Porque se le olvidaba el número.
-¿Y por qué no lo tení­a anotado en un papelito al lado del teléfono?
-Porque el lápiz se lo habí­a prestado a un humilde cazador.
​
-¿El que aparece al final del cuento?
-Exactamente, que fue el que atendió el teléfono.
-… che ¿No lo habí­a atendido la misma Caperucita?
-¿Quién? ¿Blancanieves?
-Sí­.
-No creo, ella no tení­a teléfono.
-¿¡Y dónde recibió la llamada si no tení­a teléfono!?
-Ahí­ está la gracia, escuchá, entonces el humilde cazador le dijo a la mamá…
-¿Por qué era “humilde cazador”?
-Porque si hubiera sido rico tendrí­a empresas pero no serí­a cazador. Ahora calláte y dejáme contarte el cuento.
-… ¿no tenés otro? No entiendo nada.
-Porque no prestás atención. Entonces el humilde cazador le dijo, “Mire, señora, su hija se fue a un baile a que le probaran un zapatito”.
-¿Ese no es el de Cenicienta?
-No, en el que hay un baile es el de Pinocho.
-En el de Pinocho nunca hubo un baile, porque él no era como los demás niños.
-El que no era como los demás niños era Frankestein.
-¡Pero si él era un monstruo!
-Por eso no era como los demás niños, ¿querés que siga o cambio?
-… y no, seguí­…
-Entonces la abuelita le dijo…
-¿Qué abuelita? ¿No estaba hablando con la mamá?
-¿Ves? No atendés. ¿No te dije que la mamá era sorda?
-¿Sorda?
-Y claro, le habí­an hecho una operación, pero no quedó bien.
-¿En el cuento dice eso?
-Por supuesto, yo nunca te mentirí­a. Sigo. Entonces le dijo, “No importa yo igual la llamo después, no se olvide de darle mi mensaje”. Pero ni bien colgó el cazador ya se habí­a olvidado y ese mismo dí­a la abuelita hubiera muerto de hambre… si no fuera porque pasó un lobo y se la comió. Y colorí­n colorado, este cuento se ha acabado. ¿Te gustó?
-… al medio no lo entendí­, pero estuvo bueno.
-¿Qué parte?
-La de los ladrones que entran a la pizzerí­a.
-Porque no prestás atención. Mañana te cuento otro trabajo de creatividad. FIN
al revés
Divertidos!

EXCELENTE, cuento dramatizado por su propio

autor Luis Pescetti

Autor: Idea creativa-didáctica, temática  y diseñó: JORGE MONTERO JIMÉNEZ. Blog exclusivamente con fines pedagógicos, donde se reconocen los derechos de autor de su fuente. Fuentes: mineducacion, Colombiaaprende, Contenidos para aprender. Aulas sin fronteras.  

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